El paso del tiempo es inconfundible, el pasado se mira de una manera diferente inevitablemente... Desde adentro las cosas toman otro color y otro sabor, el amor añejo, el que se ha dejado reposar mientras hay mejores tiempos, huele distinto. Mientras los días caen y el sol se oculta ella mira correr las manecillas del reloj y se pregunta ¿cuánto más habrá que guardarlo en su corazón? la respuesta no la sabe, ni siquiera logra intuirla, pero sigue en la espera, la insaciable espera... La lluvia le distrae de su andar diario y le hace recordar las tardes que camino de su mano bajo el torrente; la confusión la asalta de nuevo, ¿acaso es sólo un recuerdo más?,¿un deseo?,¿la espera del futuro? Tal ves nunca han estrechado sus manos y sólo le ha imaginado...¿cómo saberlo? La noche aparece poco a poco en la ventana y ella respira el aire húmedo vacío de su presencia, hoy más que siempre, hoy como todos los días... ¿En que lugar se hallará hoy, que labios tocaran los suyos y que manos recorreran su espacio?...Siempre que le recuerda se pregunta tanto, suspira mucho y anhela demasiado...Una llamada le recuerda que soñar cuesta caro y que desear es peligroso, puede volverse realidad en una tarde como esta... La espera puede terminar y las dudas responderse, puede el cielo tomar otro color esta noche gris y darse cuenta de que la espera no termina y que apenas comienza, puede ver en sus ojos los ojos de la incertidumbre y la desesperanza, puede sentir en su piel el extraño sabor del olor a fresco que no le pertenece, la dulzura que sólo ha visto en otros ojos, la pasión desbordada bajo la mesa tocando su pierna cuando nadie les mira... En esta noche, frente al espejo decide sólo escuchar su mirada, sólo abrazar la nostálgia y no dar un paso atrás...No retrocederá, seguirá pensándole y deseándole como hasta ahora, un día lejano la lluvia caerá de nuevo y caminaran de la mano por la acera mojada del futuro inevitable
Hace 8 meses.







