24/07/2008

Tock

Y pensaba que nada le sorprendería de nuevo, imaginaba que casi todo lo había vivido ya; así día tras día se sentaba en aquella silla mirando la vida pasar. No necesita mucho para sentirse bien, no necesita tanto para sentirse mal, el tiempo le ha enseñado a caminar pero el cansancio le corroe los huesos y prefiere dormitar. No quiere descubrir nada nuevo, no quiere salir más, no quiere luchar por nada ni que recuerden donde esta. Los días de sol se han ido ya y la luna le recuerda que es mejor descansar. Su mirada se pierde en el televisor, no escucha la radio, no pone atención. Mira a su alrederor y no hay nada ya, la prisa por sentir se ha acabadoy las arrugas de sus manos hablan del pasado. Un día más que no tiene final...
Y así pasan los días y las horas, y así corre el viento y se lleva los recuerdos y así le sorpende una vez más. Han tocado a la puerta, le han mirado a los ojos, le han mordido los labios y como una estrella fugaz le ve pasar. Ella apareció así nomas, con luz en los ojos con brillo en la piel, con deseos de correr y tomarle en sus brazos. Le dice que la ha esperado, le dice que la ha cautivado, en silencio se miran y deciden seguir el corto camino del amor y el largo terreno del olvido.
Se pregunta si vale la pena salir del letargo en que se ha consumido y se da cuenta que la vida no es vida cuando se esta en su juicio. Que la locura del amor y un buen vino siempre se disfrutan entre dos...

08/07/2008

En el camino

Una sala de cine, un café, un bar, una sala de espera, una cama de hotel, una banqueta, el suelo mojado, los días de sol, las tardes húmedas o el frío invierno, cualquier momento y cualquier lugar. No importa el espacio, no importa el tiempo, nada tiene sentido. ¿Cómo buscarle si no le tuvo? ¿Cómo encontrar la sal en la inmensidad del mar?
Viaja sin rumbo, camina con prisa, se mueve sin destino hacia donde sople el viento. En cada estación asoma la cabeza y mira alrededor en busca de algo. En noches largas y negras le espera, añora su sonrisa, toca su piel, imagina sus labios, piensa y le piensa en su piel...

Los días se vuelven eternos y el juego del amor se va escabullendo entre los recuerdos. Un día más bajo la lluvia y camina contando los pasos, mira al cielo y pide un deseo...escucha a lo lejos aquella voz entonada y siempre acorde con el viento, carga sus emociones en una mochila y empieza a andar sin destino y con final. Descubre en su bolsillo una foto y le mira y se enamora, acaricia el pasado lentamente y enciende el futuro.

¿En dónde le perdió? ¿en qué puerto le dejo?...no recuerda si hubo adiós, no sabe que ocurrió, no pretende buscarle aunque sabe dónde encontrarle. Lucha contra su deseo y se seca los ojos...nada tiene sentido si no le acompaña, nada toma color sin su mirada, nada...nada...

Ahora respira profundo y toma una bocanada de humo, ve pasar un rayo de sol y se pregunta ¿qué es lo que hace temblar su corazón? ¿qué sería de ella si sus pasos los oyera cada mañana? ¿qué pasaría si las cosas estuviesen en su preciso lugar?...


Decide tomar camino y zarpar lejos, las astillas de ayer saldrán del corazón mañana y su eterno recuerdo vivirá impregnado en algún lugar de su cuerpo. Las ilusiones se consumen con el tiempo y ante los regalos divinos de la vida, no queda más que ver adelante...todo esta casi en el lugar indicado...